miércoles 11 de noviembre de 2009

Thich Nhat Hanh. Ni corruptos ni inmaculados.


Corrupto o inmaculado, impuro o puro. Son conceptos que forma­mos en la mente. Una bella rosa que acabamos de cortar y poner en el florero es inmaculada. Huele tan bien, tan pura, tan fresca. Apoya la idea de inmaculado. Lo opuesto es un bote de basura. Huele horrible y está lleno de cosas podridas.

Pero eso es sólo cuando ves la super­ficie. Si ves más profundamente veras que en cinco o seis días la rosa será parte del basurero. No necesitas esperar seis días para verlo. Si ves la rosa y ves profundamente, puedes verlo ahora. Y si ves el bote de basura ves que en unos meses su contenido se puede trasformar en verduras, o incluso en una rosa. Si eres buen jardinero y tienes los ojos de bodisatva, al ver una rosa puedes ver la basura y al ver la basura puedes ver la rosa. Rosas y basura inter-son. Sin la rosa no tenemos basura; y sin basura, no es posible la rosa. Se necesitan mutua­mente. Rosa y basura son iguales. La basura es tan preciosa como la rosa. Si vemos profundamente los conceptos de corrupto e inmaculado, volvemos a la noción de interser.

En el Majjhima Nikaya hay un breve pasaje sobre cómo se hizo el mundo. Es muy simple, muy fácil de entender, y sin embargo muy profundo: “Esto es, por­que aquello es. Esto no es, porque aque­llo no es. Esto es así, porque aquello es como aquello.” Esta es la enseñanza budista del Génesis.

En la ciudad de Manila hay muchas prostitutas jóvenes, algunas de ellas de catorce o quince años de edad. Son jóve­nes muy infelices. No deseaban ser prostitutas. Sus familias son pobres y llegaron a la ciudad buscando algún tipo de trabajo, como vendedoras ambulan­tes, para ganar dinero y enviarlo a su casa. Por supuesto, esto no sólo sucede en Manila; también pasa en Ciudad Ho Chi Minh o en Nueva York, e incluso en París. Es verdad que en la ciudad ganas dinero con mas facilidad que en el campo, de modo que podemos imaginar cómo una joven sintió la tentación de ir allá para ayudar a su familia. Pero después de estar allí unas semanas, alguien la convenció de que trabajando para él ga­naría quizá cien veces mas dinero. Al ser tan joven y saber tan poco de la vida, aceptó y se convirtió en prostituta. Desde entonces ha cargado con el sentimiento de estar impura, corrupta, y esto la hace sufrir. Cuando ve a otras jóvenes, her­mosamente vestidas, de buena familia, se siente sucia, y este sentimiento de co­rrupción se ha convertido en su infierno.

Pero si tuviese la oportunidad de conocer a Avalokita, él le diría que mire muy profundo dentro de ella y dentro de toda la situación, y que vea que eso es así porque otras gentes son como son. “Esto es así, porque aquello es como aquello.” Así, que ¿cómo puede una supuesta niña buena, de buena familia, estar orgullo­sa? Porque su modo de vida es así, la otra niña tiene que ser cómo es. Ninguno de nosotros tiene las manos limpias. Nin­guno de nosotros puede decir que no es nuestra responsabilidad. La niña de Ma­nila es como es porque nosotros somos como somos. Al ver la vida de esa joven prostituta, vemos a la gente que no es prostituta. Y al ver a la gente que no es prostituta, y la manera como vivimos, vemos a la prostituta. Esto ayuda a crear aquello, y aquello ayuda a crear esto.

Veamos a la riqueza ya la pobreza. La sociedad opulenta y la sociedad que ca­rece de todo inter-son. La riqueza de una sociedad está hecha con la pobreza de la otra. “Esto es así, porque aquello es co­mo aquello.” La riqueza está hecha de elementos de no riqueza, y la pobreza está hecha de elementos de no pobreza. Es exactamente igual que la hoja de pa­pel . Así que seamos cuidadosos. No nos encerremos en conceptos. La verdad es que todo es todo lo demás. Sólo pode­mos interser, no podemos sólo ser. Y so­mos responsables de todo lo que sucede a nuestro alrededor. Avalokitesvara le dirá a la joven prostituta: “Mi niña, mírate y verás todo. Porque otras gentes son co­mo son, tú eres así. Tú no eres la única responsable, así que no sufras.” Sólo mi­rando con los ojos del interser puede la niña liberarse de su sufrimiento. ¿Qué otra cosa le puedes ofrecer para ayudarla a liberarse?

Estamos aprisionados por nuestras ideas de bueno y malo. Queremos ser só­lo buenos, y queremos eliminar todo mal. Pero ello es porque olvidamos que el bien está hecho de elementos de no bien. Supongamos que tengo una bella vara. Si la vemos con la mente no discri­minativa, ,vemos esta vara maravillosa. Pero tan pronto como distingamos que un extremo es el derecho y el otro extre­mo es el izquierdo, nos metemos en pro­blemas. Quizá digamos que sólo quere­mos el izquierdo, y que no queremos el derecho (y esto sucede con frecuencia), y de inmediato hay problemas. Si el derechista no está, ¿cómo puedes ser un izquierdista? Digamos que no quiero el extremo derecho de esta vara; sólo quie­ro el izquierdo. De modo que rompo la mitad de esta realidad y la tiro. Pero tan pronto como desecho la mitad que no deseo, el extremo que queda se convier­te en el derecho (el nuevo derecho). Por­que tan pronto como hay izquierdo, debe haber derecho. Puedo frustrarme y ha­cerlo otra vez, rompo a la mitad lo que queda de mi vara y todavía tengo el extremo derecho.

Lo mismo puede aplicarse al bien y al mal. No puedes ser sólo bueno. No pue­des pretender eliminar el mal, porque gracias al mal existe el bien, y vicever­sa. Cuando montas una obra que trata de un héroe, tiene que haber un antagonis­ta para que pueda existir el héroe. Así, el Buda necesita que Mara se lleve la rosa para que Buda pueda ser Buda. Buda está tan vacío como la hoja de papel; Buda está hecho de elementos no Buda. Si los no Buda como nosotros no esta­mos, ¿cómo puede ser un Buda? Si el de­rechista no está, ¿cómo podemos llamar a alguien izquierdista?

En mi tradición, cada vez que junto mis palmas para reverenciar al Buda, canto este verso:

El que hace la reverencia y presenta sus respetos,

y el que recibe la reverencia y el respeto,

ambos estamos vacíos.

Por eso la comunión es perfecta.

No es arrogante decirlo. Si no estoy vacío, ¿cómo puedo inclinarme ante el Buda? Y si el Buda no está vacío, ¿cómo puede recibir mi reverencia? El Buda y yo inter-somos. El Buda está hecho de elementos no Buda, como yo. Y yo estoy hecho de elementos no-yo, como el Buda. Así que ambos, el sujeto y el objeto de la reverencia, están vacíos. Sin un objeto, ¿cómo puede ser un sujeto?

En Occidente han luchado durante muchos años con el problema del mal. ¿Cómo es posible que el mal debe estar allí? Parece que para Occidente es difícil comprender. Pero a la luz de la no-dua­lidad, no hay problema: tan pronto como existe la idea del bien, existe la idea del mal. Buda necesita a Mara para revelar-se, y viceversa. Cuando percibas así la realidad, no discriminarás la basura en aras de la rosa. Valorarás a ambas. Nece­sitas derecho e izquierdo para tener una vara. No tomes lados. Si tomas lados, es­tás tratando de eliminar la mitad de la realidad, lo cual es imposible.

Así pues, no pretendas eliminar al 1ado malo. Es fácil creer que estamos en el lado bueno, y que el otro lado es malo. Pero la riqueza se hace de pobreza, y 1a pobreza de riqueza. Esta es una visión muy clara de la realidad. No tenemos que mirar muy lejos para ver lo que hay que ver.

No estamos separados. Estamos inte­rrelacionados. La rosa es la basura, y la no prostituta es prostituta. El hombre rico es la mujer paupérrima, y el budista es el no budista. El no budista no puede evitar ser budista, porque inter-somos. La emancipación de la joven prostituta vendrá al momento en que ella vea en la naturaleza de inter-ser. Sabrá que está llevando el fruto del mundo entero. Y si miramos dentro de nosotros y la vemos, cargamos con su dolor, y con el dolor del mundo entero.

Qué difícil resulta no juzgar, integrar en nuestra mente todos los aspectos de la vida, como una trama que contenga el anverso y el reverso de todo lo existente. Eso significa responsabilizarme. Ayer por la noche, uno de nuestros hijos nos preguntaron qué es el karma . Lo ejemplificamos de esta manera con mi esposo: el karma es la reacción de tu mente que responde sin pensar generando una acción que tendrá consecuencias múltiples en tu vida.Cuando pegas a un amigo ese acto reactivo generará dolor en el otro y posiblemente te lastime a ti también, produciendo ira en tu interior, una lastimadura en tu cuerpo, culpa en tu mente o simplemente sentimiento de venganza. En el otro habrás generado odio, resentimiento y desdicha. Cuando tu acción por el contrario nace de una mente clara y amorosa produce un efecto compasivo, por ejemplo el dar desinteresadamente, abriendo la ternura en el alma del otro, enseñar algo sin esperar una respuesta inmediata o remuneración alguna, como el caso de su catequista que estuvo junto a ustedes dos años guiándolos para aprender qué es la comunión; son actos que expanden el bien y la comprensión, alcanzando a muchas personas con su bondad.

Adriana Paoletta

Gracias a Rosa por esta hermosa foto

martes 10 de noviembre de 2009

Historia sufí. - La enseñanza de un perro





Le preguntaron a Shibli (un sabio sufí):

- ¿Quién te guió en el camino?

Contestó:

- Un perro. Un día lo encontré casi muerto de sed a la orilla del río. Cada vez que veía su imagen en el agua, se asustaba y se alejaba creyendo que era otro perro.

Finalmente, fue tal su necesidad que venciendo su miedo se arrojó al agua; y, entonces, “el otro perro” se esfumó. El perro descubrió que el obstáculo era él mismo y la barrera que lo separaba de lo que buscaba había desaparecido.

De esta misma manera, mi propio obstáculo desapareció cuando comprendí que era mi propio ser.

Fue la conducta de un perro lo que me señaló por primera vez el camino.

Idries Shah, El camino del sufí

Cuántas veces nos sentimos sedientos de plenitud, sin saber que en nuestro ser existe el manantial para aplacar esa sed. Como en la historia sufí, el único obstáculo se encuentra en nosotros mismos .


Adriana Paoletta

Gracias A Facu ,el amigo de mis hijos en Pinamar y a Beethoven y Tara, nuestros perros de Pinamar ,por ilustrar nuestra historia.

lunes 9 de noviembre de 2009

Yoga y esferodinamia. Contener y Ser Contenidos.


Nuestros Seminarios de Ashtanga Yoga Terapéutico llegan a su fin por este año. Ahora nos quedan los exámenes escritos y los trabajos audiovisuales. Fue un placer trabajar con este grupo de terapeutas corporales que se han ido abriendo al contacto de su ser con infinita sensibilidad.

Todo profesor de Yoga o terapeuta corporal tendrá en cuenta siempre no perder su centro. El centro es el corazón de su enseñanza tanto en la teoría como en la práctica, pulsamos desde ese corazón que comenzó a latir por si mismo desde la vida intrauterina . Así como fuimos gestados, contenidos por el útero de nuestra madre, así seremos el continente corporal y espiritual de nuestros alumnos que llegan a nosotros con dolencias físicas y emocionales para integrar esa unidad perdida, de la mano de nuestra percepción. El toque del profesor de Yoga, es la transmisión y la aceptación de la energía en nosotros y ENTRE nosotros . Cuando tocamos a alguien, éste nos toca a nosotros y es en esta resonancia que se abre paso la transferencia terapéutica y el camino hacia la sanación.

Sólo explorando desde el respeto, el espacio intimo del otro, los síntomas revelarán su secreta voz para poder SER CONTENIDOS y CONTENER. Este espacio de supervisión para terapeutas que ofrezco, es el camino para aprender a escuchar quiénes somos y desde dónde enseñaremos, revisando nuestros límites corporales para armar nuestro centro, siendo contenidos desde la integración de todo lo que somos.

Escuchando nuestras señales (dolores, tensiones, cansancio excesivo, tristeza, ansiedad) sabremos delimitar el espacio sagrado que se establece en una relación terapéutica.

Adriana Paoletta

domingo 8 de noviembre de 2009

La meditación en nuestra vida.


Me levanto cada mañana entre las 5.30 y 6 AM. El motivo?. Cada vez siento más energía en mi cuerpo y en mi mente. Soy una persona sumamente activa, trabajadora e intelectual, mi sensibilidad hace que esté atenta a todas las necesidades de los que me rodean. Desayuno, enciendo mi vela con la intención de aportarle Luz a mi nuevo día y simplemente me siento en silencio a contemplar mi interior. Hace 23 años que practico Yoga y Meditación y jamás abandoné esta forma de vida desde mi adolescencia, que me ha ayudado a soportar grandes sufrimientos, atender enfermos en mi propia casa, criar a mis hijos, amar a mi marido y formar una familia desde hace 20 años y estudiar varias carreras a la vez. Si observo ahora mismo mi mente tan solo siento una consonancia delicada entre el cuerpo que crece, flexible, divertido, abierto a la creatividad, la mente tranquila , paciente, activa, pensante y buscadora, junto al espiritu siempre dulce, sensible ante las lágrimas y buscador del infinito.

Tengo todo el amor que supe sembrar en cada día,de mi marido, mis hijos, mis padres, hermanos, sobrinos, cuñados,amigos, alumnos, como una extensa red de luz que hace que cada mañana sea maravillosa. Pero mi gran compromiso comienza aquí, MI FELICIDAD debe ser compartida con todos ustedes y con todos los seres sintientes que habitamos esta tierra, sabiendo que sólo se alcanza a través del cultivo de la virtud y la ATENTA contemplación de Dios en nuestro corazón.

Por eso medita cada mañana y antes de dormir, para permitir que brille la intensa LUZ de tu silencio interior,la semilla de esta felicidad que nos pertenece desde siempre.

Adriana Paoletta


Cerca de 10 millones de occidentales practican ya la meditación trascendental.
Si todavía queda algún escéptico que no termina de creerse que la meditación puede obrar 'milagros' por su salud mental y física, que lea atentamente este artículo. Una nueva investigación, la primera que analiza dos trabajos en los que se ha estudiado cómo repercuten las terapias no farmacológicas en la tensión arterial elevada en la mortalidad de los afectados, determina que esta práctica milenaria no sólo reduce el estrés sino que, además, prolonga la vida de los hipertensos.

Desde que en la década de los 60 y los 70 esta forma de relajación, de la que ya hay más de 10 millones de adeptos en los países occidentales, acaparara la atención de los científicos, las evidencias sobre su potencial preventivo y curativo se acumulan.

El último grano de arena lo acaba de poner un grupo de investigadores de las universidades de Harvard, Iowa y Maharishi (todas en EEUU) en la última edición de la revista 'American Journal of Cardiology.'
«Nuestro trabajo demuestra que los programas de meditación trascendental reducen los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular y de otras patologías crónicas, como la presión arterial elevada, la aterosclerosis, el tabaquismo, el estrés psicológico y las hormonas del estrés»
, afirma Robert Schneider, autor principal de la investigación.

Avalan sus palabras los datos encontrados en un total de 202 hombres y mujeres, de una media de edad de 72 años con hipertensión moderada, que recibieron un seguimiento de ocho años como media (el máximo tiempo de estudio fue de cerca de 19 años) durante el cual murieron 101 individuos.

Todos los participantes fueron divididos en varios grupos. Mientras que unos realizaron meditación trascendental, otros se sometieron a distintos métodos de relajación. Los datos muestran que los que siguieron la técnica milenaria tenían un 23% menos de mortalidad por todas las causas que el resto de participantes. Y, concretamente, esta disminución fue del 30% en el caso de la mortandad por enfermedad cardiovascular y de hasta un 49% por cáncer. Para los propios autores de la investigación, «al comparar la eficacia y la utilidad de las distintas intervenciones para la hipertensión es significativo observar la cifra de efectos adversos asociados a los antihipertensivos». Sin embargo, y tal y como se señala en el estudio, la meditación no posee ningún efecto secundario.

«Trabajos previos ya han demostrado los beneficios psicológicos y físicos y la mejor calidad de vida de esta forma de relajación en adultos y, de forma específica, en personas mayores. Estos estudios y el nuestro sustentan la teoría de que existe un mecanismo de acción que hace que sus efectos integren la mente con la salud del organismo», recuerdan.

Relajarse a través de la meditación y reducir así el estrés y la ansiedad es una práctica que está ganando adeptos en los países occidentales. En España existen ya varios centros donde se puede aprender la técnica, aunque todavía hoy no está considerada como un arma terapéutica por muchos especialistas.

Kelsang Tharpa, maestro principal del centro budista Vajrayana de Madrid, explica las razones por las cuales la meditación tiene efectos beneficiosos sobre la salud. «Hay distintas formas de practicarla; nosotros, por ejemplo, realizamos la nueva tradición budista Kadampa, que también es trascendental y persigue encontrar un estado de paz interior con el que se logra reducir el estrés y la ansiedad».

La principal característica de esta tradición es que combina el estudio y la meditación con un enfoque eminentemente práctico, para resolver las dificultades de la vida diaria y poder alcanzar con el tiempo grandes realizaciones espirituales, según sus seguidores.


El maestro de Madrid argumenta que «se trata de transformar los pensamientos negativos en positivos. De esta forma aprendemos a aceptar la vida como es y a armonizarnos con ella. Este estado de tranquilidad que se logra es el que reduce la enfermedad psicológica y, por lo tanto, acaba también cuidando la salud del cuerpo».

La 'fe' en esta forma de relajación ha aumentado entre los españoles. «Yo sí que noto que cada vez hay más adeptos. Desde hace 10 años, el número de personas que practica nuestro método y otros se ha elevado. Acabamos de abrir otro centro y ya se nos ha quedado pequeño», bromea Kelsang Tharpa.

Uno de los aspectos positivos que tiene la meditación es que para que resulte efectiva no hace falta invertir mucho tiempo en ella. Bastan cinco o diez minutos diarios para obtener sus beneficios. Otras claves para , poder practicarla es encontrar un elemento único en el que centrar la atención éste suele ser la respiración. Cuando el practicante se concentra en esta función, el pensamiento se hace más tranquilo y aparece la relajación.

También es imprescindible buscar un lugar sin ruido, un ambiente adecuado y utilizar una postura cómoda. Escuchar música suave de fondo y cerrar los ojos son otros elementos que pueden ayudar a practicar la técnica milenaria de forma correcta.

PATRICIA MATEY

viernes 6 de noviembre de 2009

La meditación y el instante sin tiempo. Por J.Krishnamurti.


Interlocutor: ¿Qué implica la meditación?

Krishnamurti: Lo primero es vaciar la mente por completo de todo lo conocido; la segunda es una energía no dirigida ni controlada. A partir de ahí, la meditación también requiere la más elevada forma de orden, orden en el sentido de terminar por completo con el desorden generado por la contradicción y una estado de la mente que no sea lo individual. Debemos descartar del todo la idea de practicar un método, porque lo más importante es si la mente, que incluye el corazón, el cerebro y todo el organismo físico, puede vivir sin distorsión ni compulsión alguna y, por lo tanto, sin esfuerzo alguno. Por favor, hágase esa pregunta a sí mismo; todo esto es meditación.

Nuestras mentes están distorsionadas, han sido moldeadas por la cultura en que vivimos, por las estructuras religiosas y económicas, por el alimento que ingerimos, etcétera; le damos a la mente una determinada estructura, la condicionamos y este condicionamiento es una distorsión. Únicamente cuando no hay distorsión la mente puede ver con claridad, con pureza, con inocencia y de manera completa. El primer paso es la capacidad de mirar, el arte de escuchar, de mirar sin distorsión alguna, lo cual significa que la mente debe estar en absoluta quietud, sin un solo movimiento. Ahora bien, ¿puede la mente que está en constante movimiento permanecer completa y absolutamente en silencio, sin ningún movimiento, sin método, sistema, práctica o control alguno?

La mente debe vaciarse a sí misma de todo el pasado para que sea altamente sensible y no puede ser sensible si existe la carga del pasado; sólo una mente que ha comprendido todo esto es la que puede formular la pregunta, pero al formular la pregunta no obtiene una respuesta, porque no hay respuesta. La mente se ha vuelto altamente sensible, por tanto, sumamente inteligente y la inteligencia no tiene respuestas, en sí misma es la respuesta. El observador no tiene cabida porque la inteligencia es lo supremo.

En ese momento la mente ha dejado de buscar, no desea experiencias más elevadas y, por consiguiente, no utiliza la capacidad de controlar. Vea la belleza de eso, señor, no controla porque es inteligente; sólo actúa y trabaja, por lo tanto, en el mismo acto de la inteligencia desaparece el estado dual; todo esto es meditación. Es como una nube que comienza en la cima de un cerro junto con unas cuantas nubecitas pequeñas y a medida que avanza cubre todo el cielo, el valle, las montañas, los ríos, los seres humanos, la tierra; lo cubre todo. Eso es la meditación, porque la meditación abarca todo el vivir, no sólo una parte.

Únicamente entonces la mente puede permanecer en silencio, sin un solo movimiento, no por un instante, porque ese instante no tiene duración, no pertenece al tiempo. El tiempo solamente existe cuando está el observador que experimenta ese silencio y dice, “quiero tener más”. Por lo tanto, como ese instante de absoluto silencio e inmovilidad no pertenecer al tiempo, tampoco tiene pasado ni futuro, de manera que esa inmovilidad, esa quietud absoluta está más allá de todo pensamiento; y debido a que ese instante no tiene tiempo, es eterno. Una mente libre de toda distorsión es, de hecho, la verdadera mente religiosa, no así una mente que va al templo, que lee los libros sagrados o que repite rituales por hermosos que puedan ser, tampoco lo es una mente saturada de imágenes impuestas o propias. El vivir no está separado del aprender y en esto hay una gran belleza, porque después de todo, el amor es eso. El amor es compasión, pasión, pasión por todo; y cuando hay amor no existe el observador, no hay dualidad, la dualidad del 'yo' que ama a 'alguien', ni el 'alguien' que me ama a 'mí', sólo hay amor, no importa que sea a uno o a mil; sólo existe el amor.

Cuando hay amor, uno no puede actuar mal, haga lo que haga, pero nosotros tratamos de hacer las cosas sin amor ?viajar a la Luna, los maravillosos descubrimientos científicos? y, por lo tanto, todo termina mal. El amor sólo puede existir cuando no está el observador, es decir, cuando la mente no está dividida en sí misma como uno que observa y lo observado, sólo entonces existe esa cualidad del amor; si la tiene, eso es lo Supremo.

Extracto de un diálogo en Nueva Dehli, 1956